Biografía

Empecé a incursionar en el mundo gastronómico hace 20 años.

Al principio empecé a cocinar motivada por una independencia económica y no por un despertar vocacional. Tanto me fascinó el mundo creativo de la gastronomía que empecé a estudiar para dedicarme profesionalmente a ella.

En ese entonces, no podía imaginar a donde llegaría tanto esfuerzo y horas dedicadas al estudio y al trabajo pero estaba segura que quería formar y desarrollar una empresa que se destacara por su gastronomía y su vocación de servicio.

Empecé a estudiar cocina en la UTU con excelentes docentes (esos de vocación indiscutible), luego estudié en el Instituto Superior de Hotelería y Gastronomía (Actualmente ITHU) en donde pude perfeccionar mis conocimientos. Empezaron a surgir conceptos de costos, manejo de personal, motivación, higiene y manipulación de alimentos etc. y más tarde completé mis estudios superiores en Argentina donde estudié 3 años. Hice pasantías en el exterior. Me defino también como una cocinera muy autodidácta, adicta a los libros gastronómicos e investigaciones.

Mi cocina es mi propia creación, logrando en cada producto terminado la originalidad que hoy los caracteriza como empresa. Todo empezó a tomar forma, trabajaba de moza y ayudante de cocina para pagar los estudios privados. Realizaba pequeños eventos, los que elaboraba en la noche ya que no me quedaba mucho tiempo durante el día.

Siento nostalgia pensar en esos años donde la compra de una batidora, cortadora de fiambre, set de cuchillas, heladera, etc, me emocionaba y no lo sentía como un sacrificio sino como un orgullo más, un capital más que mis manos, dedicación y concepto de cumplimiento hacia el cliente habían logrado.

En mi juventud descubrí la vocación de servicio en el área gastronómica, pero más, soñé desde siempre desarrollar una gran empresa reconocida en el ramo. Para ello, la capacitación en todas las áreas afines eran imprescindibles. Esta profesión no se resume sólo en saber cocinar bien sino que también supone administrar, organizar, formar personal, trabajar en equipo, saber delegar, etc,. Así el sueño se convirtió en realidad, siguiendo todo un proceso de formación y acción.

Alicia Magariños Alta Cocina hoy, es el sueño hecho realidad, es mejor: una meta cumplida. Sabido es que todo proyecto en su devenir genera nuevas metas. En el camino de alcanzar otras estamos en el presente. La materialización tangible, visible de la Empresa es la gran planta de elaboración ubicada en Lancasteriana 2368, construida con todas las normas locales e internacionales en el rubro gastronómico. La combinación de lo funcional con lo estético la hacen una planta ejemplo en nuestro país.

Pero no puedo dejar de contar como influyó mi familia en todo esto. Ellos me inculcaron el concepto de trabajo, el sacrificio de los primeros años, el valor por la honestidad, el disfrute de lo que se ha logrado y no el descontento de lo perdido.

Tuve apoyo emocional, económico (en la medida que se podía) y en trabajo propiamente dicho por parte de mi familia. En aquellos años estaba en todo el proceso. Atendía a los posibles clientes, realizaba los pedidos a los proveedores, presupuestaba, cocinaba, entregaba y cobraba. Empezamos a ser una de las empresas preferidas de muchos clientes y con ello el crecimiento, la incorporación de nuevos empleados, nuevas inversiones y también nuevas responsabilidades.

Fue entonces cuando se sumó parte de mi familia al proyecto creando la figura de la coordinadora general del Catering que permitió delegar la función de coordinar el timming en la noche y estar más en la planificación de los menús, creación de innovaciones, nuevas presentaciones y elaboración en las cocinas de los salones.

Hoy la empresa cuenta con muchas coordinadoras, maitres, cocineros, jefe de compras, etc.; formados todos con un mismo concepto de trabajo y honestidad. La empresa es una gran comunidad donde se encuentran personas que trabajan desde  la creación de la misma. Es un orgullo contar con personal que apoya y prefiere a la empresa frente a otros ofrecimientos de trabajo.

Con la llegada del crecimiento llega el delegar funciones, es impensable poder abarcar una persona sola todo el proceso, el trabajo en equipo, el escuchar al otro y aprender de todos los puntos de vista. Cuando uno delega, delega las funciones y la responsabilidad de las mismas pero nunca delega la responsabilidad final ante el cliente.

 

Audio de entrevista en Océano FM
Programa "Lengua Larga"
Publicado: 09/08/2011

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Alicia Magariños